Indycar y Ricardo Juncos, los más perjudicados por el «Asunto Canapino».

Que no fue claro el manejo de la situación no valdría la pena ni comentarlo, pero hubo quienes distraídos se olvidan de cómo se sucedieron los hechos fácticos del tema:

Agustín Canapino (Juncos Hollinger Racing / Chevrolet) corrió en las calles de Detroit haciendo un buen trabajo, que se vio perjudicado por una maniobra desacertada del novato francés Theo Pourchaire.
En el instante en que recibe el golpe, canapino dice: «¡Me desalineó todo el auto el idiota ese!” Comentario inapropiado, pero nada que no se escuche en forma casi permanente tanto en la Indycar como en la Fórmula 1, cuando los pilotos por simplemente entorpecer una vuelta rápida en una práctica se insultan sin escatimar en adjetivos.
Inmediatamente, Ricardo Juncos le responde: «Ya sé boludo, un hijo de mil puta, un sorete, se tiró de 400 metros boludo».
Pasados esos segundos de “catarsis”, Canapino le explica que aunque desalineado, el auto estaba para seguir compitiendo y continuaron hablando sobre el estado del volante y haciendo las verificaciones del caso ante un golpe que pudo dañar la suspensión o la dirección y resultar peligroso en algún momento posterior en la carrera.
La carrera terminó, Canapino hizo su breve informe como es habitual en sus Redes Sociales, mencionando sí el incidente, pero tampoco haciendo ningún comentario demasiado destacable al respecto.

Durante la semana el piloto Francés dijo haberse sentido amenazado de muerte por uno o varios aficionados argentinos y empezó nuevamente el ida y vuelta que empezó en Long Beach el año pasado, cuando se dio el incidente con Callum Ilott.
Cansado del tema, Agustín Canapino se expresó aclarando que no apoya y que condena absolutamente cualquier tipo de mensaje intimidatorio. Pero también quiso enderezar el fiel de la balanza aclarando que en ninguno de los casos (ni este, ni los anteriores) nadie mostró las amenazas que recibieron (ni tampoco hubo actividad a nivel policial o judicial), por lo que él a pesar de condenar ese tipo de actitud (hayan existido o no), se reserva el derecho de dudar de la existencia de las mismas.

Tras ese comunicado, Arrow McLaren emitió un comunicado en el que expresaba que su alianza de colaboración con el equipo Juncos quedaba cancelada con efecto inmediato.

Llegó el fin de semana y Agustín Canapino estaba en el autódromo. A minutos de subirse al auto, le fue comunicada la decisión de que no correría esta fecha.

Todo lo que escribí hasta aquí son hechos, no hay nada subjetivo, ni especulativo; solo hechos.

Lo que debe hacer un periodista para informar es ir a las fuentes y solicitar la información para contrastarlas con la realidad y, obviamente, el sentido común, para luego hacer su trabajo.

El problema es que si las fuentes o no se expresan o lo que dicen no tiene el más mínimo sentido, uno debe quitar el modo informativo y colocar el de opinión.

Lo que le hicieron a Canapino fue una afrenta a uno de los pilotos más importantes del mundo. Sí, que sea argentino no lo deja excluido del ranking y bien puede estar entre los mejores. Y de hecho sí que lo está.

Todos me preguntan si lo van a dejar correr en Laguna Seca y a todos les respondo lo mismo: Canapino querrá luego de esto? Porque él tiene una imagen que cuidar y no es claro que este manoseo le parezca aceptable.

Pero si corre o no, nada va a cambiar. No está peleando por el campeonato, así que en definitiva no cambia la cosa en gran medida.

Quien sí detonó su imagen en Argentina y en el mercado latinoamericano es Ricardo Juncos. Él inició el problema, no se hizo cargo, no se impuso ante esta decisión y le faltó el respeto tanto al piloto como a sus seguidores.

Y la imagen que más perjudicadas quedó (y creo que irremediablemente) es la de la Indycar. La categoría que el sábado sacaba pecho por la decisión tomada y porque Indycar no toleraba este tipo de actitudes (seguimos sin tener claro cuáles), se tuvo que comer la pastilla de que Colton Herta cuando terminó la
prueba dijera: “I think I’ll have to bring a gun and shoot somebody in the head. And that’s the only way I can get a penalty [called] in this series. So like, it’s ridiculous. It’s insane to me.” (“Creo que tendré que traer un arma y dispararle a alguien en la cabeza. Y esa es la única manera en que puedo recibir una penalización [sancionada] en esta serie. Entonces es ridículo. Es una locura para mí.”).

Luego de esto, todos los seres pensantes debemos coincidir con que las facultades mentales de Colton Herta están ligeramente alteradas y que sería bueno, sobre todo para él, que se tome el resto de la temporada para quitar esa angustia que lo aqueja.

Foto: Amber Pietz